International Association of Health Policy

La Red Latinoamericana de Género y Salud Colectiva

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La Red Latinoamericana de Género y Salud Colectiva de ALAMES, y su nodo Cuba, desean acompañar al pueblo cubano tras la sensible pérdida del líder Fidel Castro Ruz, dedicando unas breves palabras sobre el papel de esta figura para la Salud Pública Cubana y Latinoamericana.

El Comandante en Jefe Fidel Castro fue el primer y más extraordinario médico social de la Revolución Cubana. Desde el propio Ejército Rebelde, Fidel tuvo siempre especial interés en que se le prestara la debida atención médica a los prisioneros heridos y así lo hacía cumplir, ateniéndose siempre al cumplimiento cabal de los acuerdos de la Cruz Roja Internacional.

Cuando Fidel hablaba a sus compañeros de guerra sobre las proyecciones futuras para cuando la Revolución triunfara, en todos los planes estaba en los primeros lugares, la eliminación del hambre y la pobreza, la necesidad de asistencia médica gratuita como derecho humano, la educación para todos y todas. El ambiente rural en el que por aquel entonces se desarrollaban las acciones revolucionarias, le hacía reflexionar sobre las explicaciones epidemiológicas a tantos problemas de salud que encontraban en la población campesina, y a las diferencias en cuanto a perfiles de morbimortalidad con disparidades evidentes, entre esta población y la citadina. Desde entonces supo que el éxito sanitario se encontraba en la prevención… “No hay que esperar que las enfermedades lleguen con sus amenazas tétricas, hay que prevenirlas, hay que evitarlas”.

Fidel fue quien más impulsó la formación de profesionales de la salud en Cuba, concediéndole a ello una importancia suprema en todo momento, igual que para con las campañas de vacunación y el control de vectores. En medio de severas crisis económicas, siempre vigiló se le dedicara a las actividades del sector de la salud, recursos de toda índole, lo cual se evidenció en un sostenido incremento del presupuesto estatal dedicado a esta actividad.

Pero Fidel no solo velaba por la salud del pueblo cubano, sino que su espíritu y quehacer solidario se expresó muchas veces a lo largo de estos años de Revolución, a través de la actividad internacionalista de profesionales de la salud en cualquier lugar del mundo donde fueran necesari@s; en la creación de una Escuela Latinoamericana de Medicina y en la construcción y puesta en marcha de hospitales y centros médicos en varios países hermanos de la región.

Es que nuestro Fidel, claro y lúcido, ilustrado y sencillo, cabal y honesto, pudo comprender sin necesidad de demasiadas vueltas, que el compromiso con la salud de los pueblos era un deber de los estados, de los gobiernos y de todo proyecto social, para con el bienestar y futuro de la humanidad.

¡Gloria a Fidel!

¡Gloria de su pensamiento y acción médico-social!

27 de noviembre de 2016.

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