Quienes suscribimos, académicos y profesionales de la salud de todo América Latina externamos nuestro asombro e indignación por el despido de nuestra amiga y compañera Sonia Fleury. Con esta medida se desconoce su amplia trayectoria académica y sus aportes como investigadora y militante política que la han llevado a una alta valoración  en el campo de la salud colectiva de nuestro continente. 
Sonia Fleury,  ha dedicado su vida a estudiar y defender el derecho universal a la salud y sus aportes son invaluables. Desconocer su gran capacidad y su trabajo refleja la crisis brasilera. 
Exigimos desde todo el continente una disculpa pública y el reintegro a sus Labores. 
 
Por la Asociación Latinoamericana de Medicina Social 
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